Proyecto Hipatia. Pedagogías de género en espacios de reclusión.

marzo 25th, 2011  |  Published in Proyecto Hipatia  |  1 Comment

El Proyecto vitrinas mostrará a partir del 9 de abril todo el recorrido de un proyecto pedagógico y cultural extenso que se ha desarrollado entre los años 2007 y 2011 por el DEAC MUSAC. El título de la muestra, Proyecto Hipatia: Pedagogías de género en espacios de reclusión, hace referencia al título de la revista que se ha publicado con mujeres recluidas en el módulo 10 de la prisión de Mansilla de las Mulas (León), pero también a todo el proceso de reflexión y acción desarrollado en estos cuatro años de trabajo, en torno al contexto particular de las mujeres en prisión. Con motivo de la exposición se publicará el quinto y último número de la revista Hipatia, que podrá obtenerse de forma gratuita en la muestra.

Proyecto Hipatia mostrará por orden cronológico las acciones desarrolladas en la cárcel entre 2007 y 2011 a través de talleres, proyecciones y encuentros, y pondrá a disposición del público documentación y material utilizados en el proyecto, además de las cuatro ediciones de la revista publicada hasta el momento.

Con la inauguración de la exposición se publicará el quinto y último número de la revista Hipatia, con textos que las mujeres  han escrito a lo largo del año 2010, y de aquellas personas que han participado durante la vida del proyecto; María Galindo, Eva Garrido, Yera Moreno, Sara Rosenberg, Virginia Villaplana y Silvia Zayas, además de un texto invitado para el cierre de la profesora de la universidad de California Chela Sandoval.

Creemos en la voz de Hipatia
(Escrito colectivo de  mujeres participantes en Hipatia. Mayo 2009)

Queriendo luchar contra la invisibilidad que sufrimos las mujeres presas, nació el proyecto de la revista Hipatia.

Nos podíamos haber identificado con algún otro nombre, pero la filósofa de Alejandría “Hipatia”, se ha convertido en un referente para todas nosotras, -al igual que muchas otras mujeres que han tenido que luchar contra la sociedad en la que vivieron, tanto en el pasado como en el presente-, por tanto, “Hipatia” para nosotras representa a todas esas mujeres “sin nombre” de nuestra historia.

Creemos en nuestra voz y creemos que con ella podemos luchar contra la invisibilidad que la mujer sufre en todos los ámbitos de la sociedad, sumada también a la invisibilidad que sufre la ciudadanía reclusa de por sí. Esa doble discriminación es la que queremos combatir desde nuestra revista “Hipatia”.

La primera semillita de este proyecto se sembró hace ya mas de cuatro años, cuando sin apenas material, únicamente con bolígrafos y papel, construimos una revista que llamamos “Mujeres en positivo”. Es bonito echar la vista atrás y recordar a todas esas mujeres presas que con su fuerza, constancia y espíritu libre consiguieron dejarnos este gran legado. Muchas de ellas ya no se encuentran aquí, ya que para felicidad de todas nosotras, la gran mayoría están en la calle. Pero entre nosotras sigue brotando esa primera semilla que ellas dejaron, y ahora, con el apoyo externo del Departamento de Educación y Acción Cultural del MUSAC, ha crecido la raíz en forma de la revista “Hipatia”.

Podemos decir que el proyecto de “Hipatia” lo vamos construyendo día a día, ya que también cada día cambian las mujeres que participamos en la revista. (En la cárcel, no podemos tener siempre un número constante y fijo de mujeres, lo que no cambia es el espíritu de “Hipatia”, pero sí las mujeres que participan en ella).
Así, en estos cuatro primeros números que ya se han publicado, hemos podido tratar temas que nos interesan, a la vez que compartíamos experiencias, vivencias y creencias en un medio sin límites, sin muros y sin barreras.
Sin “Hipatia”, hubiéramos perdido esta gran oportunidad de enriquecernos como personas, pero también hubiéramos perdido la gran oportunidad de alimentar nuestra libertad interna, que hay que conservar aún entre la rejas.

En este pequeño módulo, convivimos diferentes culturas, mujeres de todas las nacionalidades, culturas y credos, toda esa diversidad, esa gran torre de babel, nos puede aportar más de lo que en nuestro primer día de prisión pudimos pensar.

Un sentimiento generalizado que tenemos las mujeres, es el de tener que superar día a día diferentes obstáculos: la vida en prisión es pura supervivencia. Nos sentimos impotentes ante tantas dificultades que nos encontramos o que nos imponen, nuestra fuerza interna es la única capaz de ayudarnos a seguir adelante, a sobrevivir en estas jaulas y a motivarnos con diferentes cosas.

Así es como también valoramos momentos preciosos, irrepetibles, incanjeables que vivimos aquí. Seguramente muchos de esos momentos sean imposibles de entender sin haber vivido la cárcel desde dentro, pero nosotras seguiremos escribiendo sobre ellos y compartiendo diferentes reflexiones, con la intención de que también seamos escuchadas en la calle, en cualquier rincón, y ¿quien sabe? puede que consigamos remover conciencias, puede que ayude a tomar iniciativas sobre esta realidad.

Desde estas páginas, queremos mandar un mensaje de fuerza y trasladar nuestra vivencia de que con un trabajo en equipo se pueden lograr grandes objetivos.

Un caluroso saludo de las presas que formamos hoy la revista “Hipatia”; el grito de libertad y de expresión de las mujeres que optaron por seguir adelante.

Hipatia. Un proyecto cultural y educativo con perspectiva de género
Texto de Belén Sola, (comisaria de Proyecto Hipatia, responsable del DEAC MUSAC)

El concepto de cárcel que conocemos hoy tiene una historia reciente, que va en paralelo al desarrollo del capitalismo que se impone a lo largo de los siglos XVIII y XIX.

En la época feudal, el sistema punitivo castiga a las personas, pero no existe la privación de libertad como pena, esto es un hecho propio del liberalismo del capital. En el S.XVI existen establecimientos para delincuentes, pobres, vagabundos, enfermos mentales, discapacitados… pero a finales de ese siglo, empieza a imponerse una especie de “corrección” a través del trabajo. En el caso de las mujeres, el ejemplo mas conocido es la Casa de corrección e hilanderías de Holanda, que se establece en 1597. En España, y siguiendo este modelo, se abrirá en Valladolid la Casa de Probación en 1604 por una monja, con este mismo sentido de corrección a través del trabajo.

Podemos decir que se está cambiando de un sistema de asilo y suplicio como espacio social de encierro en la época feudal, a un espacio económico con una doble función correctiva y productiva.

Será en el Siglo de las Luces, de la Ilustración, cuando aparezca la cárcel moderna, el castigo por detención y la liberalización de la justicia, que se proclama ecuánime e igual para todos. La cárcel se convierte en una empresa de privación de libertad y de transformación técnica de individuos.

El modelo arquitectónico del panóptico que inaugura Jeremy Bentham (1748-1832), es el ejemplo claro de los mecanismos de la nueva cárcel, que se basan en un control absoluto y una observación permanente de los individuos. Es importante resaltar este cambio. De un sistema de aglomeración de las personas combinado con el trabajo, bajo el sometimiento y disciplina de una intensa reeducación religiosa, a un sistema liberal, de formación disciplinaria del sujeto, que es el modelo que llega a nuestros días.

Precisamente partiendo de la arquitectura asociada a este nuevo sistema de encierro, dice Foucault*:

El panóptico es el mecanismo de producción moderna del saber. Una producción inseparable de la disciplina a la que somos sometidos y el castigo al que nos enfrentamos. Es una ubicua economía de control socio-político.
El panoptismo constituye la forma extrema de una eficiente mirada socializadora que nos supervisa y condiciona, incluso en nuestras creencias “privadas” y en nuestras actividades “solitarias”. El poder del panoptismo nos afecta tanto al exterior como al interior de nosotros mismos.

La mujer, en la historia de la prisión, ha sido más sujeto que el hombre para corregir y moralizar. Muchas reclusas lo han sido por no responder a la norma moral: ser madres solteras, tener relaciones con varios hombres, ejercer la prostitución, acostarse con mujeres, atacar la religión…en definitiva, por una cuestión de disidencia a la norma. En otros casos, las mujeres burguesas sufrieron otro encierro; el de los sanatorios, al ser diagnosticadas de histéricas, apáticas, frígidas, y la custodia del marido hacía posible que siempre pudiera mantenerlas encerradas en casas de reposo o sanación. Ésta es la historia que llega a nuestros días en forma de industria del psicofármaco: Pastillas milagrosas para la ansiedad, la angustia, la apatía, la tristeza y que demandan las mujeres en considerable mayoría frente a los hombres.

Pero las cárceles actuales del Estado Español, están mayoritariamente llenas de mujeres de bajos recursos sociales y económicos, en muchos casos, con contextos familiares y personales gravemente perjudicados, además de añadir a estas circunstancias el gran porcentaje de mujeres que cumplen condena lejos de sus países de origen.

Por otro lado, la carencia de punto de vista de la ley es La ley de la Ley. Es decir, la presunta neutralidad del Derecho que se proclama igual para todos, pasa por encima de la diversidad de personas, y es lo que garantiza un sistema normativo único que refuerza al máximo las distribuciones vigentes del poder, cuanto mas se adhiere a su propio ideal de justicia. Es lo que se ha denominado la Mascarada de la neutralidad*.

De esta manera la ley reconoce solo la dualidad bueno-malo, apto-no apto, hombre- mujer, mientras que las pedagogías feministas trabajan bajo los conceptos de la complejidad y la diversidad. Incluir estos conceptos en un sistema normativo y reglado por naturaleza como es la cárcel, es complicado.

El trabajo educativo y cultural con mujeres internas en el Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas tiene sus bases en las pedagogías de género como manera de producir transformaciones culturales en las personas que participan en él.

En este sentido, pensamos que las intervenciones en la prisión de carácter social o asistencial, no dejan de asumir una realidad impuesta, pero no la critican ni la cuestionan. El trabajo de Hipatia no ha ido contra el sistema carcelario, contra los funcionarios o contra las instituciones penitenciarias, sino que se ha definido por estar con las mujeres; se trata de cuestionarnos a nosotras mismas, las representaciones de nuestras vivencias, contextos emocionales, relaciones afectivas, etc. tanto fuera como dentro de la cárcel y pensar en el porqué de ello. Estas representaciones están marcadas por el panóptico, están encarnadas en cada una de nosotras; por lo normativo, lo que debemos ser como mujeres, madres, esposas, amantes… El trabajo educativo ha estado enfocado a reconstruir las capas depositadas en cada una de nosotras, con un objetivo final; que las mujeres pasen de ser consumidoras de su imagen a productoras de ella, a su autorrepresentación.

Con este objetivo, el trabajo ha sido un camino de largo recorrido, donde los diálogos, encuentros y talleres con artistas y escritoras, proyecciones y lecturas, han sido el lienzo de fondo donde se iba tramando cada publicación de la revista Hipatia, una revista escrita por mujeres encarceladas, que libremente han querido expresar y compartir sus vivencias y reflexiones.

Hipatia ha llegado a su fin, conscientes de que nuestros objetivos eran difíciles de conseguir, pero satisfechas de intentarlo. Con esta exposición esperamos poder aportar nuestra experiencia a proyectos futuros y compartir nuestra visión del arte como aquello con la capacidad real de transformar nuestro entorno o al menos, de soñar con ello.

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1 Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. M. Foucault.
2 La pedagogía jurídica como silencio o silencios autorizados. Zillah Eisenstein. 1999. En Feminismos y pedagogías en la vida cotidiana (Comp. Carmen Luke)

Responses

  1. GRACIELA ROJAS says:

    enero 19th, 2014at 6:04 am(#)

    ESTIMADAS INTEGRAMOS LA ong mUJERES TRAS LAS REJAS Y DESARROLLAMOS DESDE E 2006 INTERVENCIONES SOCIO EDUCATIVAS LEGALES EN LA UNIDAD 5 DE ROSARIO INSTITUTO DE REHABILITACION DE MUJERES.
    HEMOS DESARROLLADO NUN SINNUMERO DE ACTIVIDADES TENDIENTES A PONER EN LA AGENDA PUBLICA PROVICINIAL LA OLVIDADA PROBLEMATICA DE LAS MUJERES PRESAS.

    DESDE EL 2009 N TENEMOS PROGRAMA DE RADIO QUE SE EMITE POR RADIO COMUNITARIA AL PAIS Y APOR INTERNET AL MUNDO.
    RADIO COMUNITARIA AIRE LIBRE DIAL 91.3 jueves de 17 a 18hs.
    Nos interesa de sobremanera la vinculacion ya que es una manera mas de dar a conocer la lucha y trabajar en red.
    esperamos contacto. cordialmente

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